Vuelven las pintadas al Torcal de Antequera: una agresión intolerable al patrimonio natural

Desde la Asociación Torcaleros queremos expresar nuestra más rotunda condena ante la reaparición de pintadas en diversos puntos del Paraje Natural del Torcal de Antequera, especialmente en la Ruta Amarilla, una de las zonas más transitadas y emblemáticas de este entorno protegido.

Las imágenes que acompañan esta publicación son solo un ejemplo del daño causado por personas desaprensivas, que sin el menor respeto por el valor geológico, paisajístico y ecológico de este lugar, atentan directamente contra su conservación.

«Mother Earth is paradise. Save it!» — un mensaje aparentemente ecológico que contradice su forma: vandalizar la roca.

Este tipo de actos no son nuevos, y ya en el pasado han sido objeto de denuncia por parte de senderistas responsables. Gracias a su colaboración ciudadana, varias personas fueron detenidas y sancionadas, como recogió la prensa en su día (Diario SUR, 2017) tras alertas al 091.

El Torcal no es un mural ni una libreta de mensajes. Es un espacio único en el mundo, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, con formaciones rocosas milenarias que merecen el máximo respeto y protección. Como ya denunciamos en su momento en artículos como «Arañazos furtivos», este tipo de agresiones no son inocentes: dejan huella y muchas veces son irreversibles.

No nos quedamos impasibles

Desde la Asociación Torcaleros, no podemos mirar hacia otro lado ante el incremento de estas prácticas incívicas. Por eso:

👉 Instamos a las autoridades competentes a reforzar urgentemente las medidas de vigilancia y control en todo el ámbito del Paraje Natural.

👉 Pedimos a la ciudadanía que denuncie cualquier conducta sospechosa o dañina para el entorno. Una simple llamada al 091 puede marcar la diferencia.

👉 Reiteramos nuestro compromiso con la protección activa del Torcal, y seguiremos trabajando en campañas de concienciación, educación ambiental y limpieza del entorno.

Pintar es dañar

Aunque el mensaje parezca positivo, aunque parezca “inofensivo”, escribir o pintar sobre la roca es un delito ambiental. Es vandalismo, y como tal debe ser perseguido y sancionado. Las consecuencias son claras: pérdida de valor patrimonial, alteración del paisaje y daño a la biodiversidad.

La Asociación seguirá trabajando para fomentar una 𝙧𝙚𝙡𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙘𝙞𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙮 𝙧𝙚𝙨𝙥𝙚𝙩𝙪𝙤𝙨𝙖 con el entorno, como lo ha hecho desde su origen. Porque 𝙥𝙧𝙤𝙩𝙚𝙜𝙚𝙧 𝙀𝙡 𝙏𝙤𝙧𝙘𝙖𝙡 𝙣𝙤 𝙚𝙨 𝙪𝙣𝙖 𝙤𝙥𝙘𝙞ó𝙣. 𝙀𝙨 𝙪𝙣𝙖 𝙤𝙗𝙡𝙞𝙜𝙖𝙘𝙞ó𝙣.

Asociación Torcaleros
𝙋𝙤𝙧 𝙡𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙚𝙧𝙫𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙮 𝙥𝙧𝙤𝙩𝙚𝙘𝙘𝙞ó𝙣 𝙙𝙚𝙡 𝙋𝙖𝙧𝙖𝙟𝙚 𝙉𝙖𝙩𝙪𝙧𝙖𝙡 𝙀𝙡 𝙏𝙤𝙧𝙘𝙖𝙡 𝙙𝙚 𝘼𝙣𝙩𝙚𝙦𝙪𝙚𝙧𝙖.