Hace algún tiempo uno de los últimos lugareños del Torcal de Antequera, me conto una historia sobre el mirador de Las Ventanillas. Al principio tengo que confesar que aquel relato que el amigo Lorenzo me había narrado, me pareció algo disparatado, una historia que no entendía, una historia que no llegaba a comprender…

“Qué sí… Miguel Ángel que el mirador de las ventanillas lo construyo una película de indios y pistoleros.” Me contaba el gran Lorenzo, ese mismo que se conocía como la palma de su mano, nuestro Torcal. Lorenzo había nacido entre las piedras calizas de la sierra, su madre María lo pario por los años treinta del pasado siglo XX, en la casilla del Colmenarejo y desde aquel entonces Lorenzo nunca salió del Torcal.
Aquellas palabras siempre se me venían a la cabeza durante mis rutas por el Torcal de Antequera, “una película de indios, el mirador…” ¿Pero qué relación podían tener?

La curiosidad pudo conmigo… y mi espíritu de investigador hizo todo lo demás. Lo primero, ir al mirador de Las Ventanillas, el mirador por excelencia de este mágico Torcal. Esta vez, no me acerque con los ojos de un turista que anhela llegar hasta el final del mirador, para ver la bahía de Málaga y con un poquito de suerte el continente africano.

En esta ocasión mis ojos se fijaban en las piedras, en el suelo y en el entorno del mirador… y si, ahí estaban las pruebas, esperando que alguien las encontrara. Un corredor totalmente nivelado que para nada tenía que ver con el entorno que lo rodeaba. Me encontraba ante un pasillo ancho y no un sendero de cabras, incluso si mirabas con atención podías ver unos pequeños artefactos metálicos abandonados a su suerte, en las milenarias piedras calizas del mirador.

Lorenzo no sabía darme una fecha exacta, “aquella película la grabaron hacia finales de los años sesenta, porque el Chalé estaba recién hecho”. El Chalé era la forma cariñosa con la que los lugareños se referían al recién construido Albergue de Montaña, un edificio levantado en el Torcal de Antequera por el ministerio de Turismo en época franquista. Para aquellos lugareños acostumbrados a vivir en humildes chozas de piedra seca e incluso en cuevas, aquel refugio de montaña era un verdadero chalé con todos sus lujos. Unos años antes, se había terminado la construcción de la actual carretera de acceso al Torcal, lo que conllevaría irremediablemente la apertura total del Torcal al mundo.

Me encontraba en uno de esos callejones sin salida, no tenia un titulo ni un año exacto, pero si una historia fascinante que tenía que resolver. Sin dudarlo me dirigí hacia la biblioteca municipal de Antequera, necesitaba urgentemente ojear los periódicos de aquella época. Si se estaba rodando una película en el Torcal, tendría que existir alguna reseña en las hemerotecas. Efectivamente la productora de la película buscaba extras para trabajar en ella, aquel anuncio me dio nombres como el del productor de la película Dino de Laurentiis y actores como el gran John Huston o el actor principal Bekim Fehmiu, pero lo más importante me dio un título, “La Quebrada del Diablo”. A partir de ahí, todo comenzaba a tener sentido… En 1969 una coproducción estadounidense, italiana y yugoslava, desembarcaba en el Torcal de Antequera. Su propósito, rodar “La Quebrada del Diablo” una película de indios y pistoleros como bien decía el amigo Lorenzo, un spaghetti western. Por eso nunca dudo de la memoria oral y la tradición popular de las gentes…

Durante los meses de septiembre, octubre y noviembre de 1969, nuestro Torcal se transforma literalmente en un plató de cine, dando trabajo a casi a un centenar de vecinos de Antequera y de la zona del Torcal, extras, cocineros, guardas, personal de limpieza y un largo etcétera de puestos de trabajo.

El cuartel general de la productora queda ubicado en el flamante y nuevo albergue del Torcal en la zona de los Polvillares, una gran explanada en el corazón del Torcal Alto, en la actualidad es el actual parking. Enfrente del albergue un sendero de cabras que llegaba hasta un pequeño tajo y que los lugareños llamaban “las Ventanillas” un mirador natural desde el cual se observaban una de las vistas más espectaculares de toda la sierra del Torcal. Pronto los técnicos se fijaron en el mirador y mandaron abrir todo un corredor que ensanchara la vereda, para lo cual se utilizó voladuras controladas con dinamita. Este corredor serviría para poner el travelling de la película, paralelo al ampliado corredor se mandó a construir un gran puente de madera y cuerdas que pasaría por encima de un rio artificial. En este puente y en el tajo del corredor de las Ventanillas se rodaron escenas muy impactantes y llenas de acción. Ahora todo tenía sentido, aquellos artefactos metálicos abandonados en el corredor del mirador, no eran otra cosa si no los barrenos que utilizaron para dinamitar todo el pasillo y que, por la dureza de la piedra caliza de nuestro Torcal, se rompieron y quedaron allí como testigos mudos de una de las muchas aberraciones medio ambientales que se produjeron durante el rodaje de la película. Contaros que se dinamitaron camorros milenarios, se talaron árboles como encinas, se construyeron puentes y hasta se sacrificó a una burra que cayó al suelo desde una grúa que instalaron en lo más alto del Callejón de la Loza. Contaros que la película se rodó en el Hoyo de la Burra, el callejón de La Cruz, el Llano de los Filetes, el Camorro del Pinche, el Hoyo de las Ventanillas, Los Arreglaeros y así multitud de localizaciones por todo El Torcal.

Os invito a que visionéis la película y luego intentéis dar con las localizaciones del rodaje en la sierra del Torcal, lo disfrutareis muchísimo y recordarlo siempre, el mirador de Las Ventanillas existe porque en el Torcal de Antequera se rodó una película de indios y pistoleros, “La Quebrada del Diablo”.



Por último, contaros que la realización de este artículo la ha llevado a cabo Miguel Ángel Varo, investigador de las tierras de Antequera y vicepresidente de la Asociación Torcaleros. Para los que queráis buscar más información sobre este rodaje y otros realizados en el Torcal, Miguel Ángel tiene publicados varios artículos en prensa y un documental en su canal de YouTube Antequera Oculta, con el título: Rodajes Torcaleños.
Memoria Oral para este articulo: Lorenzo “el Caqui”, José Florido “El Talango”, Joseillo Cuencas, Paco “El Patarras”, Dolores Porras Martin, Juanico Aldana, Pepe Humbrias, Rafael “de los Motas”.
Enlaces para poder ver la pelicula:
de You Tube