💧 El Secreto de los Pilones: Ciencia Ciudadana y Biodiversidad Oculta en El Torcal


En el corazón del paisaje kárstico de El Torcal de Antequera, donde la roca parece reinar en solitario sobre un entorno aparentemente seco, existe un mundo acuático vibrante y, hasta ahora, prácticamente ignorado por la ciencia internacional. Desde la Asociación Torcaleros, hemos decidido cambiar esto, participando activamente en un ambicioso Proyecto de Ciencia Ciudadana junto al Departamento de Ecología de la Universidad de Jaén (UJA).

¿Qué es la Limnología y por qué en El Torcal?
La Limnología es la disciplina de la ecología que se encarga del estudio de los ecosistemas acuáticos epicontinentales (aguas que no son mares ni océanos, como ríos, lagos y humedales).

Históricamente, los limnólogos han centrado su atención en grandes masas de agua. Tras una exhaustiva revisión bibliográfica —el paso previo a cualquier investigación para ver qué se ha publicado en revistas científicas— descubrimos algo sorprendente: no existen estudios previos sobre la limnología de las kamenitzas (o pilones) en paisajes kársticos. Estos «micro-ecosistemas» habían pasado desapercibidos debido a su reducido tamaño y a su carácter estacional, siendo considerados a menudo como simples charcos temporales sin valor ecológico.

Un estudio exhaustivo: ¿Qué estamos midiendo?
Nuestra investigación no se limita a observar el agua; realizamos una radiografía completa de cada pilón estructurada en tres niveles:

Caracterización Morfométrica y Geomorfológica:
No hay dos pilones iguales. Analizamos sus dimensiones, el volumen de agua que pueden albergar y su posición exacta en el exokarst. Estudiamos si el agua que reciben es exclusivamente pluvial o si también recogen escorrentía de las rocas adyacentes. Además, añadimos una capa de interés antropológico, documentando usos humanos históricos y la presencia de restos arqueológicos, como cerámica.

Análisis de Propiedades Ecológicas:
Tomamos muestras críticas para evaluar la salud del agua. Esto incluye parámetros como la temperatura, turbidez, salinidad, pH, alcalinidad y oxígeno disuelto. Pero vamos más allá: medimos la concentración de pigmentos como la clorofila y la ficocianina, que nos revelan la presencia de algas y cianobacterias, la base de la cadena trófica en estos pozos.

El Zooplancton (La vida microscópica):
Utilizando mallas de filtrado de precisión, recolectamos comunidades de pequeños animales invisibles al ojo humano o de apenas unos milímetros. Hablamos de cladóceros, copépodos, anostráceos y rotíferos. Estos diminutos organismos son indicadores fundamentales de la salud ambiental y la biodiversidad.

Puente entre la Universidad y Torcaleros
Este proyecto es un ejemplo perfecto de transferencia de conocimiento. La investigación sirve como base para los Trabajos de Fin de Grado (TFG) de alumnos de Biología y Ciencias Ambientales de la UJA.

Actualmente, el proyecto está bajo la dirección científica de dos expertos:

Dra. Raquel Jiménez Melero: Experta en Limnología de la Universidad de Jaén.

Pepe Carreira: Especialista en GeoEcología y actual presidente de nuestra asociación.

Gracias a esto, Torcaleros no solo protege el paisaje, sino que colabora directamente en la docencia universitaria, permitiendo que futuros científicos utilicen nuestro Torcal como un laboratorio vivo.

De la incredulidad al entusiasmo científico
Es fascinante notar el giro que ha dado este proyecto. Al principio, a Pepe Carreira le costó convencer a la Dra. Jiménez Melero de que valía la pena investigar estos pequeños pilones; ella sospechaba que no tendrían interés limnológico.

Hoy, Raquel está entusiasmada. Los muestreos están arrojando una diversidad de especies que nadie podía sospechar. Se ha descubierto que los pilones son reservorios de biodiversidad acuática estratégicos, actuando como «islas» de vida que conectan el Torcal con otros ecosistemas acuáticos de la comarca. Lo que parecía un charco es, en realidad, una pieza clave en el mapa ecológico de Andalucía.

¡Forma parte del equipo!
Hasta la fecha, ya contamos con la caracterización completa de 16 pilones (8 del año pasado y 8 nuevos en zonas como la Zarza, el Agracejo o el Dolmen). Pero nuestro objetivo es mucho más ambicioso: queremos alcanzar los cerca de 200 pilones que nuestro compañero Alfredo Herrera tiene geolocalizados.

Pronto organizaremos un equipo de socios voluntarios para realizar salidas de campo conjuntas. Entre todos, nos encargaremos de las tareas de medición y recogida de muestras (puntos i y ii). La parte técnica de identificación de especies (punto iii) seguirá a cargo de la experta, dado su carácter tedioso y especializado.

Toda esta información se está integrando en un Sistema Geoinformático, lo que nos permitirá tener un mapa vivo de la vida secreta del Torcal.

Mantente atento: El próximo otoño celebraremos una nueva conferencia para desglosar los resultados completos. Los datos preliminares ya nos han dejado con la boca abierta… ¡y lo que está por venir promete ser aún más revelador!